Entrevista a Josua Guillén

septiembre 9, 2018 By 0 Comments

Comenzamos el mes de septiembre con las pilas cargadas y nuevas entregas en nuestro blog.
Esta vez nos conectamos a Skype para hablar con Josua Guillén Castro. Josua es croupier freelance desde hace más de 4 años y es de los pocos croupiers españoles que ha llegado a trabajar en las míticas World Series of Poker en Las Vegas. Tuvimos unos minutos para hablar con él unos días antes del EPT de Barcelona.

Elite Poker School: Buenos días Josua, ¿estás preparado para la entrevista?

Josua Guillén: Estoy preparado pero un poco nervioso, me acabo de dar cuenta de que me he puesto los pantalones del revés.

EPS: (risas) Bueno supongo que estarás en casa no creo que nadie se de cuenta.

JG: Buena manera de empezar la entrevista (risas)

EPS: Bueno vamos a centrarnos, ¿dónde naciste Josua?

JG: En Girona, en el año 1990.

EPS: ¿Dónde vives en la actualidad?

JG: Desde que era muy pequeño vivo en Lloret de Mar.

EPS: ¿Qué nivel de estudios tienes?

JG: A ver hice la ESO, luego empecé el bachillerato pero no lo terminé. A los pocos años hice un grado medio de Administración y Dirección de empresas, luego un grado superior de Comercio y Marketing. En la actualidad estoy en la universidad haciendo la carrera de Marketing, pero la verdad es que lo tengo un poco aparcado.

EPS: ¿Y los idiomas cómo los llevas?

JG: A un nivel alto hablo 3 idiomas; catalán, castellano e inglés. También me defiendo un poco con el francés, pero sólo puedo tener conversaciones sencillas.

EPS: ¿Cúal es el último torneo en el que has trabajado?

JG: Hace unos días llegué de Coventry, donde estuve trabajando en el Goliath. He trabajado 8 días si no recuerdo mal.

EPS: ¿Y cómo ha ido la cosa?

JG: Muy bien la verdad. Había un bote garantizado de 100.000 libras para el ganador y vinieron miles de personas al main event.

EPS: ¿Sabes cuantas entradas hubieron? Según tengo entendido ha sido el torneo más masivo en cuanto a número de jugadores de toda Europa.

JG: Unas 7.500 entradas, una auténtica locura. Es un torneo que ha crecido mucho. Recuerdo que en el 2011 hubieron unas 1.700 entradas y no ha dejado de crecer año a año desde entonces.

El Main Event del Goliath 2018 llegó a más de 7500 entradas

EPS: Vamos a volver atrás a tus inicios, ¿recuerdas tu primer contacto con el mundo del poker?

JG: Yo tendría unos 15 años y tenía un amigo al que le gustaba jugar al poker. Un día vino a mi casa, me descargué el software de Pokerstars y me enseñó a jugar, por llamarlo de alguna manera. Me abrí un torneo gratuito y empecé a hacer all-in todas las manos. Me llegué a poner chip leader del torneo y pensé que se me daba muy bien este juego (risas). Luego empecé a mirar algún libro que otro para ir aprendiendo cosas pero básicamente jugaba de modo recreaciónal.

EPS: ¿Y esto lo hacías con 15 años? Ni siquiera era legal que jugaras con dinero (risas)

JG: No metí dinero hasta que cumplí los 18, pero los torneos que jugaba yo eran todos gratuitos.

EPS: ¿Llegaste a ir a algún casino a jugar al poker antes de hacerte croupier?

JG: Nunca.

EPS: ¿Y seguías como aficionado las partidas televisadas de poker de la época?

JG: Tampoco. La verdad es que esos programas los hacían muy tarde y para mi eran un poco aburridos porque todavía no entendía bien el juego y lo que implicaban esos grandes torneos de poker. Yo estaba acostumbrado al online que las partidas son muy rápidas y la gente no piensa apenas sus movimientos.

EPS: Bueno tú hacías all-in cada mano y pensabas que lo estabas haciendo muy bien (risas)

JG: Es verdad (risas)

EPS: ¿En qué momento de tu vida decides hacerte croupier?

JG: Fué en el año 2010 si no me equivoco. Estaban a punto de abrir el casino Costa Brava en Lloret de Mar y vi la posibilidad de hacer un curso de croupier y comenzar a trabajar allí. Fuí seleccionado para el curso pero por tema de incompatibilidad con mis estudios lo dejé. Algunos amigos si que hicieron el curso y comenzaron a trabajar en el casino y yo me quedé un poco con las ganas de haberlo intentado al menos, ya que me atraía el trabajo y me gustaba la idea de trabajar en la industria del poker. Así que cuando surgió la oportunidad un año después de hacer otro curso no me lo pensé y me presenté otra vez.

EPS: ¿Tuviste que esperar todo un año?

JG: Casi 11 meses creo. Antes sólo teníamos la oportunidad de hacer cursos de croupier las pocas veces que un casino se decidía a hacer un curso. Además luego el proceso de selección hace que mucha gente se quede en el camino.

EPS: ¿Qué tipo de curso era?

JG: Por suerte era un curso especializado en poker Texas Hold’em, ya que el anterior era un curso para aprender ruleta, blackjack, poker caribeño, etc…

EPS: Visto ahora en perspectiva ¿crees que tuviste suerte de no hacer el primer curso y así haberte convertido en croupier de poker?

JG: Yo creo que fué el destino. Para mi ser croupier de poker no tiene nada que ver con trabajar como croupier de juego en un casino, y sin duda lo prefiero.

Josua en la mesa televisada del Goliath

EPS: ¿Qué recuerdas de tu primer día de trabajo?

JG: La verdad es que lo pasé bastante mal, porque recién salidos del curso empezamos con un torneo con un buy-in de 500 euros, que para mi en ese momento era una locura. Recuerdo que estaba en la mesa con todo preparado esperando a que vinieran los jugadores, y cuando vi a toda esa gente entrando a la sala sólo quería que nadie viniese a mi mesa (risas)

EPS: Creo que eso nos ha pasado a todos.

JG: Si, pero fué sentarse la gente en la mesa, comenzar la partida y la verdad es que la cosa empezó a ir bien. Además era un torneo en el que los jugadores sabían lo que estaban haciendo y eso ayuda mucho los primeros días cuando eres un novato.

EPS: Yo creo que una vez te quitas los nervios, cuanto más caro es el torneo más fácil es trabajar porque la mayoría de los jugadores no cometen errores y hacen que la partida sea fluida.

JG: Si, en ese aspecto creo que tuve suerte ya que aunque era evidente que yo era muy novato los jugadores no le daban mayor importancia y eso me tranquilizó bastante.

EPS: ¿Recuerdas alguna anécdota de novato en tus inicios?

JG: Varias la verdad. Recuerdo una vez que tenía una jugadora en el puesto 10 de la mesa (justo a la derecha del croupier) y por error me llevé sus cartas justo antes de que hiciera una apuesta. Por suerte como yo me llevé sus cartas antes no perdió el dinero de la apuesta, aunque desde ese día aprendí a tener mucho ojo con las cartas del jugador que está justo a tu derecha.

EPS: ¿Crees que es difícil aprender el oficio de croupier de poker?

JG: Creo que no es difícil aprender las normas y las técnicas básicas si le pones ganas y practicas. Lo que es difícil es aprender a llevar la mesa, teniendo en cuenta la actitud de los jugadores en cada momento y hacer que la partida sea lo más fluida posible. Esto sólo lo aprendes con la experiencia y las horas en mesa.

EPS: ¿Qué características crees que debe tener un buen croupier de poker?

JG: Un poco lo que he dicho antes. La técnica es muy importante y es lo primero que se aprende, pero un buen croupier debe aprender también a entender el ritmo de cada mesa de poker y saber entender la mentalidad de los jugadores en general.

EPS: ¿Cuánto tiempo trabajaste en el casino Costa Brava?

JG: Trabajé durante 6 años, aunque los primeros meses trabajaba como “extra”. Los primeros 4 años sólo hacía poker, luego aprendí blackjack y poker caribeño y hacía un poco de todo.

EPS: ¿Y cómo comenzaste tu carrera como croupier freelance?

JG: Como te dije antes los primeros meses en el casino de Lloret yo trabajaba como extra y de vez en cuando podía estar una o dos semanas sin trabajar. En uno de esos periodos de inactividad tuve la oportunidad de ir al casino de Marbella a trabajar en el World Poker Tour (WPT). Esa fué la primera vez que salí de mi casino para trabajar fuera.

EPS: ¿Cómo recuerdas la experiencia?

JG: La verdad es que me abrió un nuevo mundo. Pasar de trabajar en los torneos semanales del casino a trabajar un gran evento de las características del WPT fué una gran experiencia. Fué casi como descubrir una profesión nueva otra vez, ya que aprendes un montón de cosas de la gente que ya lleva años trabajando en este tipo de eventos.

EPS: ¿Durante cuánto tiempo combinaste el trabajo de freelance con el de croupier en Lloret?

JG: Para mi trabajar fuera de Lloret era como un extra que hacía muy de vez en cuando. Fué en el año 2014 cuando tuve la oportunidad de hacer algunos torneos internacionales en Berlín y en Oslo. Empecé a abrir un poco los ojos en cuanto a la posibilidad de trabajar sólo como freelance y comencé moverme y a enviar mi CV a distintos casinos. Al final el esfuerzo dió sus frutos.

EPS: ¿Para ti qué diferencias hay entre trabajar como croupier regular en un casino o ser croupier freelance?

JG: La principal diferencia es la libertad. Tener la libertad de programar tu calendario laboral durante el año, de trabajar más o menos en función de tus necesidades y también la posibilidad de viajar por el mundo. Eso si, es un trabajo intenso. Quizás tengas periodos de 2 o 3 semanas sin trabajar pero luego tienes que trabajar durante una o dos semanas seguidas. Pero vale la pena, ya que dejas de tener el típico trabajo de 5 días a la semana durante todo el año. Además en general se gana más dinero de freelance que trabajando en un casino como croupier regular.

EPS: Para que la gente lo entienda, ¿cómo es el trabajo de un croupier freelance?

JG: Básicamente se trata de trabajar en grandes eventos de poker. Estos se realizan en casinos por toda Europa con lo que tienes que estar dispuesto a viajar, pero merece la pena la verdad. Mira yo vengo ahora de trabajar en Inglaterra en el Goliath, tengo unos 10 días de descanso y me voy a Barcelona a trabajar el European Poker Tour durante 13 días. En septiembre tengo que ir a Copenhague y los últimos meses del año tengo varios eventos en casino Gran Madrid, en Malta, en Ultrecht y en Amsterdam. En diciembre iré a Praga para hacer el EPT, que es el último gran evento de poker del año en Europa. No me puedo quejar ya que tengo bastantes eventos y además varias semanas de descanso también para estar en casa o hacer unas pequeñas vacaciones.

EPT Barcelona 2018, Josua en acción junto a María Lampropoulos

EPS: ¿Cuál es el torneo con el buy-in más caro en el que has trabajado?

JG: Me parece que fué un High Roller en las World Series of Poker en Berlín. Creo que costaba 25.000 euros.

EPS: ¿Y el bote más grande en una mesa de cash?

JG: Creo que era una partida de cash en Las Vegas. Era una partida de Omaha y recuerdo un bote de unos 25.000 dólares. Yo estaba super ilusionado porque en Las Vegas las propinas son personales, es decir, son para el croupier que las recibe. Yo pensaba que el ganador al menos me daría 50 o 100 dólares de propina, pero al final me dió sólo 1 dólar (risas)

EPS: Joder que mala suerte (risas)

JG: Lo peor es que el jugador que perdió la mano me dió 3 dólares de propina despúes de perder unos 12.000 dólares. Imagínate si llega a ganar ese…

EPS: Cuéntame como es trabajar en Las Vegas. Supongo que sería en las míticas World Series Of Poker…

JG: Si, en el año 2014.

EPS: ¿Cómo fué la experiencia? No es habitual para un español poder ir a trabajar a Las Vegas, y menos a las WSOP.

JG: Fué todo un poco por casualidad. Conocía a un jugador del casino de Lloret y a través de su Facebook me enteré que buscaban croupiers europeos para ir a trabajar a Las Vegas. Hice unas pruebas por internet y al cabo de unos días me hicieron una entrevista telefónica. Al parecer todo lo hice bien y me confirmaron para ir. Estuve como un mes trabajando y fué una experiencia inolvidable la verdad.

World Series of Poker, Las Vegas

EPS: ¿Cómo es pasar un mes en Las Vegas en plenas WSOP?

JG: Mucho calor (risas). Además en esas fechas hay muchísima gente en Las Vegas jugando los torneos y es todo una locura la verdad. El main event cuesta 10.000 dólares y lo jugaron más de 6.000 personas si no recuerdo mal. Por cierto, ese año un español llegó a la mesa final. No recuerdo su nombre, creo que era un chaval vasco.

EPS: Era Andoni Larrabe.

JG: Exacto, no me acordaba ya.

EPS: ¿Pagan bien en Las Vegas a los croupiers?

JG: La verdad es que si. Si haces las partidas de cash puedes ganar fácilmente más de 200 dólares al día sólo en propinas. Y en torneos puedes ganar entre 30 y 50 dólares la hora, dependiendo del buy-in del torneo que trabajes.

EPS: ¿En cuántos países distintos has trabajado?

JG: Pues la verdad es que no lo se, nunca lo había pensado. A ver, de memoria en España por supuesto, Estados Unidos, Marruecos, Irlanda, Inglaterra, Alemania, Holanda, Bélgica, Malta, República Checa…Creo que no me dejo ninguno.

EPS: ¿Y cuál es el torneo al que más te gusta ir?

JG: Me gusta mucho ir al casino de Marbella a hacer el Estrellas Poker Tour, porque fué el primer casino en el que trabajé como freelance y le tengo un cariño especial a la ciudad y a la gente de allí.

EPS: ¿Y tu casino favorito?

JG: El casino de Amsterdam en Holanda.

EPS: ¿Por qué?

JG: Por las instalaciones que tienen para los croupiers que trabajan allí, es una locura. La comida es de primera calidad para los empleados, hay sillones de masajes gratuitos, PlayStation, futbolín, dardos…La verdad es que se trabaja muy agusto por allí.

EPS: ¿Has tenido alguna vez a alguna “celebrity” en la mesa?

JG: Si, además en Las Vegas me pasó una cosa muy divertida. Estaba en mesa y el jugador que estába justo a mi izquierda hizo all-in. Le conté las fichas y mientras esperaba a ver si le pagaban me di cuenta de que era Jack Gleeson, el actor que hace de Joffrey en Juego de Tronos. Yo estaba siguiendo la serie y fué un momento bastante surrealista la verdad. Además se eliminó en esa misma mano.

Así quedó Jack Glesson después del riverazo de Josua

EPS: ¿Tienes algún hobby ajeno al poker que quieras mencionar?

JG: Pues hace poco me he aficionado a hacer wakesurf, que es una mezcla entre snowboard y surf. También me gusta jugar al poker de modo recreacional, y de vez en cuando voy al casino a jugar algún torneo.

EPS: Bueno Josua esto ha sido todo, gracias por tu tiempo y nos veremos pronto en persona en el EPT de Barcelona.

JG: Gracias a vosotros, nos vemos en Barcelona.